Compañero Germán Abdala. Fue coherente hasta sus últimos días. El 13 de Julio de 1993, siendo única testigo su esposa y compañera Marcela Bordenave, fallecía en el Hospital Italiano. Pesaba 35 kilos y había quedado ciego. Tenía apenas 38 años y dejaba un espacio vacío entre los referentes sociales del país. Luchó por un nuevo tipo de sindicalismo, muy lejos de las “gordas” burocracias, y una tarea política enrolada en un naciente peronismo progresista, con la honestidad como estandarte. -Va haber dirigentes que van a ser mayoría en el movimiento obrero y que van a ser consecuentes con su mandato… que intentarán cambiar la sociedad en que se vive.Germán Abdala