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22 de diciembre de 2010

La noche de las cacerolas abolladas

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Si este no es el pueblo el pueblo ¿donde esta?
Por Martin Garcia 
Apenas termino el mensaje grabado de Fernando De la Rua anunciando el establecimiento del Estado de Sitio el pueblo comenzó a participar activamente en una protesta inédita que surgía como agua de manantial por los barrios de la Capital Federal. Comenzaron a escucharse los golpes de las cucharas sobre las cacerolas y se iban sumando de uno en uno desde cada balcón, cada cocina, cada living de los departamentos hasta llegar a la calle. Así los vecinos comenzaron a reunirse alrededor de una decisión colectiva -Había que sacar a Cavallo del gobierno y también ¿porque no? al presidente de la Nación. Había que terminar con cuatro años de problemas crecientes, con un año de hiper recesión y mil conflictos por la decadencia económica de la vida cotidiana, de la esperanza, del panorama laboral, comercial, estudiantil, del progreso, del futuro, que parecía un desastre absoluto y finalmente, con 30 días agotadores donde no solo nos dábamos cuenta (ya en forma clara) que nos robaban sino que les teníamos que dejar el dinero en la cuenta para que robaran tranquilos a fin de pagar y garantizar el pago de los servicios de la deuda externa. Así comenzó una conversación entre los medios que se despedían de la audiencia hasta volver a mirar hacia afuera, y tener que apostar móviles y comenzar una sesión de televisión espontánea alrededor de una marcha que comenzaba a surgir desde los barrios. La misma gente que había enfrentado a Menem en las urnas, que había apoyado al Chacho y que había votado por la Alianza y por De La Rua, venia a decir que ya no quería mas lola. La clase media comenzó a marchar por las avenidas rumbo a la Plaza de Mayo.

A nueve años de nuestras rebeliones

Por Norma Giarracca *

Si bien estamos a un año de cumplir la década de los acontecimientos del 19 y 20 de diciembre de 2001, aquellos aciagos días fueron muy mentados este año. Los recordamos durante el duelo por el ex presidente Néstor Kirchner, el primer mandatario elegido democráticamente después de la crisis. Se recordó al Jefe de Estado por su capacidad de piloto de tormenta en la coyuntura económica, pero más importante aún, se mencionó muchas veces el especial cuidado que tuvo su gobierno con la protesta social tras la masacre de sus antecesores: Eduardo Duhalde y Fernando de la Rúa. Este es el contexto que elegimos para recordar “nuestras rebeliones” a fines de 2010: reflexionar acerca del incomprensible sobreseimiento del ex presidente De la Rúa en relación con los hechos que se le imputaban por aquellas muertes y, en segundo lugar, indagar sobre la cantidad de jóvenes, aborígenes, latinoamericanos que este año han sido asediados y asesinados en protestas sociales por fuerzas de seguridad nacionales y provinciales o por bandas “faccionales” en circunstancias muy opacas del accionar policial.

Balance

Por Eduardo Aliverti

Se va el año en que una muerte descubrió al dolor como de igual intensidad que la efervescencia positiva. Y sin dudas ése es su dato más importante, porque establece un piso de razonamiento que, por encima, deja lugar a desafíos apasionantes sobre el futuro político; pero, por debajo, sólo puede dar lugar a ridiculeces analíticas.

Se va el año en que lo desnudado por una muerte certificó, en primer término, la mentira de que los grandes medios de comunicación son todopoderosos. Nos habíamos desacostumbrado a que esa clase de sentencias posmo pudieran no ser ciertas. Nos habíamos comprado como normal que quedaba espacio para el cuestionamiento a la prensa y discursos hegemónicos, pero ya no para enfrentarlos ni muchísimo menos vencerlos.

El sueño de una ciudad sin pobres

La gestión de Macri se caracterizó por reducir el presupuesto para viviendas, subejecutar las partidas y promover desalojos a través de la Unidad de Control de Espacio Público con el objetivo de “mejorar el orden y la organización en el espacio público”.

Producción: Tomás Lukin


Mercantilización absoluta
Por Valeria Mutuberría Lazarini * y María Florencia Rodríguez **

La ocupación del Parque Indoamericano en Villa Soldati fue el tema central en las últimas semanas. La orden de desalojo efectuada por la jueza María Cristina Nazar –ante la solicitud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires– dio lugar al desplazamiento del asentamiento mediante la intervención de la Policía Federal y la Metropolitana. Esto generó un clima de tensión que dejó un saldo de al menos tres muertos y una gran cantidad de heridos. El operativo fue acompañado de un discurso xenófobo por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires donde la construcción del sujeto de derecho –“merecedor” de la ciudad– parece reducirse sólo a los “vecinos que pagan sus impuestos”. Sin embargo, estos aspectos dejan de lado una discusión más profunda, que refiere a pensar sobre la política habitacional en la ciudad.

"Indoamericano, legados y desafíos" por Carta Abierta

De la muerte de Néstor Kirchner a la violencia reciente, el enfrentamiento entre las consecuencias de un modelo que se resiste a desaparecer y otro que se articula con más fuerza. Lo que falta hacer, los gestos de osadía y valor del Gobierno.
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Desbordantes y conmovedoras, las jornadas de finales de octubre fueron de profunda congoja y de reafirmación militante, de reflexión y de energía galvanizada alrededor de un proyecto de transformación y emancipación de la patria. Días que quedarán registrados en la memoria popular como uno de esos momentos únicos en los que algo se sella. En la despedida y en el homenaje, en el fervor y el compromiso de miles y miles, se grabaron la palabra y el gesto inaugurador de nuevos horizontes de justicia y dignidad de Néstor Kirchner. Es a partir de la comprensión de lo abierto en mayo del 2003 que, teniendo como fondo la manifestación con la que una parte sustancial del pueblo argentino convirtió el dolor por la muerte de un protagonista central de la historia reciente en apoyo a su compañera y a la continuidad del proyecto nacional que ella lidera, que no podemos dejar de decir nuestra palabra, ante los tiempos graves y cargados de posibilidades que se manifiestan en estos días, en los que la convicción de avanzar hacia un país más justo es amenazada por las fuerzas de la destitución y de la regresión conservadora.

13 de diciembre de 2010

Tres años de gobierno: Balances y opiniones



Los tres años de Cristina, por Clara Makin*
El 10 de diciembre, día de los derechos humanos y la democracia, se cumplen tres años de Cristina. No es casual que un patriota como Néstor haya asumido un 25 de mayo, fecha clave para la histórica argentina y sumamente significativa para nosotros, los peronistas.

Tampoco es casual que una mujer como Cristina, una justiciera, una restauradora, una compañera, haya asumido el día de los derechos humanos y la democracia.

Uno vino a reconstruir una patria devastada, a ponerla de pie, a dar los primeros pasos para darle el lugar a ella, quien asumió el poder y dejo en claro que es, como él la llamaba, la "Presidenta Coraje".

Villa Soldati, origen del conflicto y una solución por la vía política, por Aníbal Fernández

"Observo una enorme desorientación. Trataré de hacer conocer someramente, lo sucedido en estos días"
Un grupo importante de familias, se asentó en el parque Indoamericano -según sus propios dichos- con el objeto de peticionar ante las autoridades de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La petición no es otra cosa que, exigir las soluciones habitacionales prometidas en la campaña electoral.

¿Cómo se originó esta toma? Esta semana el PRO dio origen a su campaña electoral anunciando la entrega de los títulos de propiedad de los terrenos sobre los que se habían construido casas en villas como Piletones, Villa 20, Villa 1-11-14 y las Villas 3, 6, 17, 19 y 21-14.

6 de diciembre de 2010

La inflación, el miedo y la política

Por Ricardo Forster 
para El argentino/ 02-12-10 

Pensar críticamente la cuestión no menor de la inflación es intentar ir más allá de un fenómeno económico; es tratar de desarticular un viejo recurso del poder concentrado en el interior de nuestras sociedades de mercado, recurso que busca invisibilizar las causas reales del aumento de precios para transferirlas hacia el orden político. Una manera artera de proyectar la amenaza de lo indiscernible, una suerte de regreso de los dioses dormidos que se lanzan, ávidos de sangre, sobre los ciudadanos-consumidores que, horrorizados ante lo que no comprenden, suelen volverse carne de cañón de distintas propuestas autoritarias y antidemocráticas.

Voces por la despenalización del aborto

Dos reflexiones para promover el debate sobre la legalización del aborto.

23 de noviembre de 2010

Un año de avances y desafíos

La creación de la Asignación Universal por Hijo plantea su importante impacto positivo en grupos sociales vulnerables, al tiempo de señalar que su sustentabilidad se basa en el aumento del empleo formal. 

Producción: Tomás Lukin 

Para Página 12/

5 de noviembre de 2010

Una semana de dolor y fortaleza


Compartimos una serie de artículos de opinión y análisis político que periodistas, intelectuales, políticos y artistas escribieron durante esta última semana.

"Los rostros de los jóvenes" por Alberto Sileoni *

Al caminar las calles de una ciudad dolorida por la muerte de Néstor Kirchner, me he reencontrado con la emoción y la esperanza, juntas, en el desorden que traza lo repentino, marcando los rostros de miles de jóvenes. A esa emoción he sumado la mía y la de tantos compañeros que marchamos codo a codo, y en esa marcha, a veces silente, otras explotando en el grito que sube desde el alma, esa presencia juvenil nos conmovió, nos animó, pero no nos sorprendió. No nos sorprende a los educadores ver que muchas veces los jóvenes ya están en ese lugar hacia adonde nosotros les señalamos el camino; llegaron antes, incluso a veces por caminos más simples e incluso, a veces, llegan a otros lugares que no imaginábamos.

Allá por los ’70, comprometido, como tantos otros, en la construcción de un mundo mejor, creí imprescindible sostener valores de solidaridad y participación política. Pero nunca pensé que esos valores, que aún sostengo, fueran mejores de los que tienen las nuevas generaciones. “Uno se parece más a su época que a su padre”, dice un refrán que siempre vuelve a mí, cuando pienso estas cosas.

"Otra realidad para América latina" por Rocco Carbone y Leonardo Eiff *

Sospechamos que murió una parte de ese Jano que logró llevar –y que sigue haciéndolo, siempre un poco más– a la Argentina más cerca de lo justo. Que recuperó la soberanía nacional. Que le devolvió el orgullo a una porción de los argentinos que en los ’90 se había caído del mapa; a los que quisieron y pudieron leer este mensaje. El hombre que le arrebató con una saludable violencia la política al mercado. Y la resemantizó. Quien reconstruyó la confianza de una parte significativa del pueblo argentino hacia la política (la práctica política). Y en la tentativa de definir un espacio político para el Frente para la Victoria, la cuestión más espinosa que abordó y supo solucionar fue la de reconstruir un imaginario colectivo nacional y popular que logró nexar con la mejor tradición emancipatoria del peronismo. 

"El legado de Néstor Kirchner" por Ernesto Laclau *

A medida que los días vayan pasando, el país comprenderá crecientemente las verdaderas dimensiones de la tragedia que representa para los argentinos la súbita desaparición de Néstor Kirchner. Con él hemos perdido al estadista de mayor envergadura que nuestro país haya producido en los últimos cincuenta años. A él estará siempre ligada la transformación profunda del Estado que la Argentina experimentara a partir de 2003. 

Hay que situarse mentalmente en el umbral de aquel año para advertir todo lo que ha cambiado. El 2003 no está tan lejano en el tiempo y, sin embargo, lo que lo precediera parece pertenecer claramente a otra época. El país venía de una serie de experiencias traumáticas: la dictadura militar, con la que, en razón de una serie de leyes y amnistías, la ruptura había sido tan sólo parcial; el neoliberalismo menemista que, a través de sus privatizaciones y desregulaciones, había puesto a la Argentina al borde de la bancarrota; el fracaso estrepitoso del gobierno de la Alianza, que condujo a los estallidos de 2001. Había un cinismo y un desencanto generalizados respecto de la política, que encontraría su expresión en el notorio lema “que se vayan todos”. 

"¿Reconocimiento?" por Eva Giberti

Como sabemos, los jóvenes actuales son un desastre: drogadictos (no todos, pero la mayoría), violentos (tomando las escuelas y faltando el respeto), indiferentes ante los problemas serios de la vida (sólo se ocupan del rock y ahora de esa cosa que llaman rap), cometiendo delitos (todos los días hay ejemplo de delincuencia juvenil), y podríamos enumerar varias otras características semejantes. Acerca de esta grave situación sólo podemos esperar que suceda lo inevitable, que crezcan y sean adultos y adultas como nosotros. Pero ¿qué clase de adultos resultarán con esos antecedentes? No hay garantías para el futuro del país... 

Estas agorerías, que personalmente escucho desde la década del ’60, nos han demostrado que, efectivamente, se convierten en adultos (sabrán comprender que evite cualquier comentario al respecto, como si alcanzar la adultez garantizara algo más que la modificación de la edad. Recordemos que Adán nunca fue joven, Eva tampoco, ambos surgieron como adultos –siempre hay expertos que explican por qué el mito bíblico los privó de esta etapa–, el hecho es que los jóvenes también allí fueron excluidos). 

"En el camino de Néstor, la ´presidenta coraje´ " por Adriana Puiggrós

Hay voces de la oposición que repentinamente han cambiado su valoración de Néstor Kirchner y lo exaltan como un gran hombre, en tiempo pasado. Néstor solo, Cristina no se nombra. Néstor fue, le ponen la placa de bronce y hasta pueden soportar en público que se le rindan homenajes y que miles y miles de argentinos hagan una impresionante fila para darle su último adiós. Hay evidencias de siniestros festejos privados, bienvenidas a la muerte, escenas que remiten al famoso grito “¡Viva la muerte!” del franquista José Millán Astray, así como a las vivas al cáncer que exclamó una oligarquía decadente y maldita cuando murió Eva Perón. 

En esas horas en que el pueblo lloraba, muchos jóvenes censistas que recorrían las viviendas asistieron a aquella clase de perversa alegría y lo contaron una y otra vez, horrorizados, y de un solo golpe comprendieron todo. También, los que compartieron el dolor en cada casa que visitaban. Como ocurrió en la mía, donde al enterarse de la noticia el censista nos pidió unos minutos para reponerse, llamó a su madre conmovido y la encontró llorando. 

"Cuenta con nosotros" por Martín Sabbatella *

La muerte de Néstor Kirchner nos invade de dolor. Se fue dejando un inmenso vacío, tan profundo como la huella que deja su paso por nuestra historia; esa historia que recorrió con protagonismo transformador, con el compromiso militante de los hombres y mujeres que no sólo merecen el recuerdo de sus contemporáneos, sino que trascienden en la memoria popular durante décadas por su lucha a favor de una sociedad de derechos para todos y todas. 

Hay al menos dos formas de dimensionar el aporte de este gran dirigente a nuestra historia. La primera es a través del repaso de la etapa inaugurada el 25 de mayo de 2003, que puso fin al reinado del paradigma neoliberal, cuando asumió la Presidencia de la Nación luego de la crisis económica, social, política e institucional. Desde entonces, con los pliegues e imperfecciones de cualquier proceso transformador, la agenda instalada por Kirchner fue rupturista, rompió el molde y puso a Argentina de cara a un horizonte de mayor igualdad y justicia. 

“Transmitió el mensaje de la paridad en el poder”

Cuatro referentes en el área de género analizan las políticas del ex presidente Néstor Kirchner: destacan la ratificación del tratado de la Cedaw, la incorporación de mujeres en la Corte Suprema y el gabinete, el impulso al Programa de Salud Sexual y la jubilación para amas de casa y empleadas domésticas, entre otras iniciativas. 
Por Mariana Carbajal 
Las mujeres tienen mucho que agradecerle a Néstor Kirchner (aunque algunas, o tal vez muchas, no lo sepan). Durante su Gobierno se produjeron avances significativos que las beneficiaron directamente. Desde la ratificación del protocolo facultativo de la Cedaw, el tratado internacional más importante contra la discriminación hacia las mujeres, que venía cajoneado desde hacía varios años y su antecesor Eduardo Duhalde trató de obstruir haciéndose eco de los insistentes reclamos de la jerarquía católica. Hasta la histórica incorporación de dos mujeres a la Corte Suprema y la designación –también histórica– de otra, Nilda Garré, al frente del Ministerio de Defensa, en un mensaje claro de promoción de mujeres en lugares de poder tradicionalmente ocupados por varones. El empuje al Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable, la jubilación para amas de casa y empleadas domésticas que no habían hecho aportes o no les alcanzaban, su compromiso con los derechos humanos y el impulso a los juicios de lesa humanidad, que permitió a mujeres víctima de la violencia reclamar justicia, son algunas de las políticas en materia de género para destacar de su gestión, de acuerdo con la evaluación que hicieron para Página/12 cuatro referentes de distintos ámbitos y procedencia política. 

"Con la coma" por Eduardo Aliverti

Dolor y festejo, salvo alguna excepción, vienen a ser como antónimos perfectos. Pero no es tan obvio que tampoco son iguales la consternación y el dolor, aunque suenen parecidos. A estos dos últimos términos volvió a usárselos casi como sinónimos. Y la diferencia entre uno y otro, más allá de precisiones semánticas, es muy importante para juzgar una de las reacciones, tal vez inesperada, ante el impacto que produce el muerto. 

El dolor es patrimonio de los que sienten que con este modelo recuperaron, ante todo, antes que absolutamente nada, la posibilidad de creer en la política como un instrumento que puede servir para mejorarnos la vida, y no siempre para jodérnosla. Que hay dirigentes políticos que no viven para cagar al pueblo. Cabe interrogarse por la influencia que habrá tenido, en esta notable muestra masiva de dolor, el hecho de que Kirchner no haya parado un segundo a pesar de su salud debilitada. Todos los que, en público, le pedían que frenara, le exigían en verdad que dejara de confrontar. Porque si lo hacía, podían recortar aquello en que los afectaba. Mucho o poco, los jodía que Kirchner no parara. El tipo, como cualquiera, andaba sin detenerse por una pulsión vivencial. Vaya uno a saber cuánto de consciente era en torno de que, si no regulaba la máquina, la muerte próxima sería inevitable, o al menos una probabilidad. Pero, ¿a cambio de qué parar la máquina? ¿De dejar de ser? ¿De pasar por la vida, en vez de vivirla como a él le gustaba? La primera impresión e incluso bastante después ante la noticia de su deceso, coincidamos, fue incredulidad. ¿Por qué, si se conocía que estaba mal? Porque al líder, al referente, al conductor, en primer término no se lo imagina muerto y, después y por eso mismo, no se quiere que se detenga. Y si cumple con eso, con lo que se quiere de él, al cabo no interesa si dio la vida por su pueblo o por él mismo. Lo que importa es lo que uno quiere imaginar que hizo. Pero para eso, pequeño detalle, debe haber pasado que lo que hizo benefició a mucha gente, porque de lo contrario esa gente ni siquiera se toma el trabajo de imaginar nada. Es eso de que la memoria no consiste en lo que pasó, sino en lo que se construye de lo ocurrido. Y se construye por la necesidad de creer; que en política, para el caso, significa creer que esa necesidad fue satisfecha en buena medida. ¿A qué salió a la calle y fue a la Rosada, dolorida pero efervescente, semejante multitud? ¿A qué, nutrida por tanta gente humilde, y tantos pendejos golpeándose el corazón y surgidos desde lo que se creía la nada misma dejada por el menemato, y tanto oficinista que gana dos mangos y hasta una izquierda que sin venir del palo estaba segura de que debía estar ahí? ¿A qué, que no sea que además de lo habido hay un por haber sólo canalizable en la realidad de agarrarse de este piso? El festejo es más detectable aun. Festejan la Rural, los grandes medios, Carrió, el Episcopado, Duhalde, los genocidas, tanto ganso que llama a las radios, variados factores de poder, fachos de la clase mierda, etcéteras. Esos también son pulsión primaria en su festejo, porque, a poco que se detengan en examinar, se murió la figura que les concentraba el odio y el discurso único. Y entonces tienen dos problemas: de dónde diablos salió toda esta gente emocionada; y cómo se hace para seguir bardeando a una mujer sospechosa de no retroceder, pero encima con imagen, real o construida, de sola contra todos. Es decir: contra todos ellos. Y con tanto pibe que la banca. 

"La transformación del número en fuerza" por José Pablo Feinmann

La sorpresa fue para todos: para los peronistas nacional-populares y para los enemigos del proyecto que esa fuerza impulsa desde 2003 y ha acentuado desde 2008. ¿De dónde salió tanta gente? ¿De dónde salieron todos esos cristinistas? Me suena lindo esto: cristinistas tiene un aire de nuevo, tiene un perfume de mujer exquisito, un feminismo que se asume con fuerza ante los hombres, ante los viejos machos hoy en alevosa retirada y, a la vez, los acepta, porque la mujer que da origen al neologismo es mina, es linda, es independiente y lo fue al lado de un hombre, que se sintió orgulloso justamente por eso: porque tenía a su lado a una mujer inteligente y brillante, que no sólo se le ponía de igual a igual sino que lo exigía, que le pedía todo el tiempo que fuera más y que lo fuera con ella, que le impidiera dejarlo atrás, porque lo amaba y quería seguir adelante con él, por eso cristinismo suena mejor que peronismo y hasta que kirchnerismo, porque suena a independencia, a germinación, a dar a luz ideas, proyectos, osadías, porque las minas no sólo dan a luz hijos de los tipos a los que supuestamente pertenecen (¿hasta cuándo ese “de” infamante para las mujeres, una mujer no es de nadie, es libre, es ella, tiene su nombre y su apellido, hasta cuándo ese “de” burgués del siglo XIX que adosa a las mujeres a los hombres en tanto propiedad privada?; probablemente Cristina conserve el “de Kirchner” para recordarlo, pero es una cuestión política, ella es ella y ahora no tiene otro remedio más que ése: ser lo que siempre fue junto al hombre que eligió: ella, pero ahora sola, con el recuerdo, la memoria y hasta las ideas compartidas y los buenos consejos de él, pero sola), sino que dan a luz sorpresas luminosas que pueden sorprendernos todos los días y mantenernos despiertos, alertas, con los músculos, los nervios y las neuronas tenso/as (¡ese machismo del lenguaje que toma el régimen del masculino para los adjetivos, cuánto hay que cambiar en este perro mundo!). No me volví feminista. Admiro simplemente a las mujeres. Primero: porque son bellas. Segundo: porque hace treinta años que estoy al lado de una compañera bárbara, sin la cual no sería lo que soy ni la mitad de lo que soy, sea lo que mierda sea, porque, en verdad, quién puede saber lo que es si apenas es algo ya es otra cosa, que es la esencia de la libertad, al menos de los que la ejercen y no se anquilosan como idiotas hijos de la TV o de los medios que buscan hacer basura con la gente. (Sugerencia de cambio para la revista Gente: Gente Idiota. Porque Gente es fresca... y pelotuda.)