El ministro de Educación dispuso, tal como ya había anunciado, la extensión de las clases en las escuelas en conflicto. Siguen tomados cinco colegios. Macri dijo que la situación “está totalmente politizada y los reclamos finalmente demuestran que no tienen contenido”. Por su parte, el ministro Bullrich intentó dar explicaciones sobre la grave situación educativa que atrviesa la ciudad.
Mientras continuaban las tomas en al menos cinco colegios secundarios, los estudiantes de las 23 escuelas en conflicto realizaron ayer cortes de calle en distintas zonas de la ciudad, como parte del plan de lucha en demanda del cumplimiento de las obras prometidas, el aumento del presupuesto educativo y de las becas, además de una mejora en la calidad de las viandas para los alumnos de menores recursos. El ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, quien el lunes próximo recibirá a representantes de los estudiantes para tratar de poner fin al conflicto, ayer ratificó que en los colegios que fueron tomados las clases seguirán en diciembre. “Es injusto que algunos alumnos tengan 180 días de clase y otros 165”, como consecuencia de las medidas de fuerza, advirtió Bullrich. También reaccionó, frente a las críticas y la toma de escuelas, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, quien expresó su rechazo a esta forma de protesta porque “está totalmente politizada y los reclamos finalmente demuestran que no tienen contenido”. Aseguró que la demanda “deriva en cualquier tipo de consigna que termina agrediéndome a mí. Es otra agresión más que venimos recibiendo como gobierno y a título personal”.