Garré sostuvo que el Gobierno cumplirá “minuciosamente” la ley y denunció el accionar de barras bravas que agredieron a efectivos policiales. Reveló que se mantienen en contacto con el juez Rafecas, quien ordenó el desalojo pacífico del Club Albariño.
Por Raúl Kollmann
La ministra de Seguridad, Nilda Garré, aseguró ayer que va a cumplir con el objetivo de recuperar el predio del Club Albariño en forma pacífica, como ordenó el juez Daniel Rafecas. Para eso, identificará a los responsables de la toma que se niegan a negociar e incluso a censarse y les pidió a los vecinos de la zona que dejen trabajar a la Policía Federal sin crear nuevos hechos de violencia. La ministra pidió tiempo para que las cosas se puedan hacer de acuerdo a lo pedido por el magistrado y salió al cruce de los particulares planteos realizados por el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, que se reunió con los sectores que protagonizaron ataques en los últimos días y habló de la toma como si no fuese en la Ciudad de Buenos Aires. Macri reclamó el desalojo inmediato y por la fuerza del predio, sin explicar cómo lo haría y de qué manera evitaría que se produjera alguna víctima. Garré denunció el accionar de grupos vinculados a barras bravas que ni siquiera son de la zona y que usaron bombas molotov, tiraron combustible a los efectivos policiales y quemaron gomas. La ministra sostuvo, además, que “hay un direccionamiento de la información transmitida a través de algunos medios. Buscan agrandar el problema, con intereses que no tienen nada que ver con la recuperación del predio. Les pido a los vecinos que tengan paciencia, que vamos a conseguir el objetivo de recuperar el predio”. Anoche, los vecinos decidieron suspender la protesta que tenían programada.



